“Los mocos”. Palabra usada continuamente entre la comunidad humana, relacionada con situaciones específicas comunes como el invierno, la gripe o las alergias. Es desagradable en todo sentido (desagradable a la vista, tener mocos en la nariz es un sentimiento desagradable, ver o escuchar a alguien sorberse la nariz es desagradable, entre muchos otros más).

Es cierto que los mocos o la mucosidad son totalmente normales, además de necesarios para el organismo pues estos son un mecanismo de defensa que erróneamente es tomado por innecesario y antipático. Es más bien un amigo fiable del cuerpo humano para ayudarlo a expulsar virus y bacteria y a protegernos de cualquier impureza en el ambiente que nos rodea.

Los mocos están siempre con nosotros, aunque no lo creamos cierto. En el organismo se presenta en lugares discretos como en el estomago, en la garganta, en los pulmones, en las mujeres también se presenta en el cuello uterino. Y lugares no tan discretos, como es que estén en la nariz. El exceso de estos fluidos es siempre molesto e incomodo para todo individuo; pero además puede significar una enfermedad futura.

Como ya mencionamos, su aparición de manera excesiva e incómoda se debe a la reacción del organismo a un resfriado, catarro, alergia a alguna cosa o criatura, como perros o gatos y flores. Y aunque al cabo de un corto espacio de tiempo, el moco desaparece por sí solo y sin ayuda necesaria, tenemos la opción de darle una mano y ayudarlo a desaparecer más rápidamente.

Muchas veces el organismo sólo necesita expulsar de manera correcta y completa la mucosidad en él. Esto lo podemos hacer nosotros mismos con materiales e ingredientes fáciles de conseguir que consigan regresarnos el alivio a nuestra nariz.

Sin embargo, debemos estar alertas cuando la mucosidad excesiva aparezca también con tos, ardor en la garganta, temperaturas altas y/o otros síntomas. Esto significa una enfermedad que requiere de medicación y es de carácter de urgencia acudir a un medico que nos recete un tratamiento adecuado y le dé con el origen del problema antes de que esa enfermedad amenazante coja cuerpo.

También, ten en cuenta que al seguir algún método con el propósito de aliviar el malestar debes tener cuidado con no interferir con los procesos naturales que toma el cuerpo porque puedes empeorar la situación y agravar el malestar.

Remedios caseros para los mocos

Remedios caseros para los mocos.

Remedios caseros para los mocos

Tomando el camino natural y aprovechándose de los consejos de la antigüedad, esos que han pasado de generación en generación por sus estadísticas altas de efectividad, y los elementos que nos brinda la naturaleza podemos encontrar recetas de remedios caseros útiles para el propósito de hacer desaparecer ese molesto mal de mocos.

Vahos o vapor de hojas de eucalipto para eliminar los mocos

Este es el remedio casero más utilizado y propagado por nuestras abuelitas. Este método permite que los mocos drenen por sí solos de nuestra nariz por el calor que emanan estos vapores, aliviando así la congestión nasal y ayudando a la mejora de la respiración obstaculizada por los mocos.

Para ponerlo en práctica, solo debemos poner a hervir agua en una olla con las hojas de eucalipto (también pueden ser de menta o hierbabuena, aceites naturales esenciales o sal) por aproximadamente 5 minutos.

Después, apagar el fuego y, con cuidado y precaución de no quemarte, ponerte delante la olla e inclinar un poco el cuello como si nos estuviéramos asomando para ver lo que ha en la olla. Con ayuda de un paño, ponértelo sobre la cabeza tapando así también la olla para que se concentre aun mas los vapores y tener mejore resultados. Respira estos vapores esenciales que emana la olla durante 10 minutos 2 veces diarias.

También funciona que hagas brebajes e infusiones con hierbas refrescantes y aceites, los consumas sumamente calientes y respires los vapores que salgan de la taza.

Jarabe de cebolla y miel hecho en casa

Este jarabe como remedio casero a base de cebolla y miel tiene la facultad de no solo ayudar con el drenaje de los mocos sino también de ayudar a combatir y eliminar la tos.

Para prepararlo, es sencillamente cortando la cebolla en trozos pequeños y depositar los pedazos en un tarro herméticamente cerrado. A continuación, agregar dos a cuatro cucharadas de miel de abejas preferiblemente en su estado al 100% puro. Dejar reposar por unas 10 horas, toda la noche, y beber en cucharadas en el trascurso del día después.

Brebaje de limón y cebolla

Parecido al jarabe del que hablamos anteriormente pero siendo este para su uso inmediato a su preparación y un poco más fuerte de sabor. Consta de cortan en pequeños, casi diminutos, trozos una cebolla pequeña y depositarla en un pequeño plato hondo. Agregarle entonces media tapita de limón y mezclar.

Tomar en cucharadas grandes varias veces en el transcurso del día.

Solución salina o suero fisiológico para drenar mocos de la cavidad nasal

La solución salina es otro gran método natural inmediato para resolver este problema de exceso innecesario de moco nasal. Para preparar la solución salina, sólo se necesita agua mineral tibia y sal.

Revolver juntos los ingredientes y, cuidando que el agua no esté lo suficientemente caliente como para quemarte o serte muy incómodo, con ayuda de un gotero, pitillo/popote o una cucharita para postres o jeringa, verter un poco de este líquido en cada uno de los orificios nasales; intenta inhalar el líquido. Después de unos 5 minutos, debes sonarte la nariz para expulsar todo lo aflojado por el remedio casero.

Preferiblemente que la sal sea marina. La sal tiene propiedades antisépticas y el agua caliente afloja los fluidos mucosos, drenando el moco presente y además evitando infecciones. Lo recomendable es hacer este procedimiento 2 o 3 veces durante el día y por la cantidad de tiempo necesario, hasta que la mucosidad desaparezca de la cavidad nasal.

Otros remedios para recuperar el estado normal de la nariz congestionada tiene que ver con la recuperación física y el cuidado de tu salud.

Beber líquidos en abundancia

Aumentar el consumo de agua y otros líquidos durante estos días y adquirir el hábito en el día a día y mantenerse hidratado, provoca que la densidad del moco se afloje limpiando así las fosas nasales. Esto se puede realizar con los tés sin cafeína y las sopas, comunes en los días en los que sufrimos resfriados y gripes.

También, es recomendable beber mucho té de menta concentrada. El mentol es otro detonante para el drenaje mucoso. La piña también tiene propiedades que ayudan a la desaparición de los malestares.

Sin embargo, y sin importar que también sean líquidos, se debe evitar el consumo de leche entera de vaca, los refrescos carbonatados, los refrescos azucarados, la cafeína y el alcohol ya que estos lo que harán será empeorar más la situación. Es recomendable aún más dejar o reducir el consumo de tabaco y cigarros para el beneficio de nuestra salud a largo plazo, también por otro lado, puede ayudar a desaparecer el exceso de mucosidad en los pulmones.

Muchas duchas con agua caliente

El vapor que emana de las duchas cuando las tomamos en altas temperaturas también puede ayudar a transitar al moco con libertad, además de secar los mocos.

Descansar el tiempo apropiado

Si el moco excesivo tiene como origen una infección, así sea leve, descansar el tiempo suficiente ayudará a tu mecanismo de defensa trabajar más rápifddda y cómodamente, recuperando tu cuerpo.

El estrés de las responsabilidades y la preocupación deben quedar de lado a la hora de cuidar tu salud; procura esforzarte solo lo necesario mientras estés con malestares físicos por el moco.

Gárgaras

Para el tratamiento y el alivio de la congestión nasal también es recomendable hacer gárgaras de sal y agua tibia, por ejemplo. En vez de sal también se puede usar bicarbonato de sodio o de soda.

Hacer las gárgaras por un aproximado de medio minuto a un minuto entero,  todas las veces posibles a lo largo del día para tener resultados positivos más rápidamente. Usar la sal marina, preferiblemente.

Esto sirve como un purificante para las paredes de la garganta, expulsando los fluidos mucosos de forma natural, fácil y práctica.

Cómo quitarle los mocos a un bebé

Cuando hablamos de bebés hablamos de delicadeza. Los bebés son tan vulnerables que al momento de suministrarles un tratamiento casero estamos aceptando un desafío serio. Los medicamentos y descongestionante que venden las farmacias pueden en realidad hacerles más daño siendo así recomendable usar métodos naturales suaves para ellos. Aquí se incluyen a todo niño menor de 6 años de edad.

Remedios caseros para ayudar a aliviar el malestar y a descongestionar la nariz de un niño pequeño

  • Utilizar un humificador de vapor frío.
  • Darles gotas de solución salina diluida en más cantidad de agua.
  • Deshacerse de los factores que irritan la nariz del bebé. Como el polvo, los perfumes o el talco para bebés cerca del área nasal.
  • Elevar la cabeza del bebé mientras éste está dormido.